*
Ya no tengo fe para ese templo.
Ya no tengo compases que cuadren
con ese tempo.
Ya no tengo tiempo,
por eso,
ya no espero.
*
No tenía cardio,
no quedaba nada dentro.
Sin aliento.
Esperando un cambio,
como el creyente
que entre credos
espera Adviento.
Queriendo creer
en lo que no creo.
Queriendo quitar
*
Oráculos y hebreo,
la fortuna
a dedo.
Ya no quiero
dudas.
No quiero
deudas.
No quiero
Judas
en la mesa.
No quiero promesas,
no quiero nada.
No quiero ruinas.
Mis ojos eran Roma
bajo llamas.
La cara o la cruz.
Entre ríos.
Mesopotamia.
*
*
No hay comentarios:
Publicar un comentario